.

GOTICO

↑ Grab this Headline Animator

..

mitos-mexicanos juegos gratis Creative Commons License Esta obra es publicada bajo una licencia Creative Commons.

.

.

-

,

Mostrando entradas con la etiqueta biografia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta biografia. Mostrar todas las entradas

lunes, marzo 12, 2007

LOS POEMAS OCULTOS // JIM MORRINSON

La selección de poemas de Jim Morrison que se ofrece en esta edición ha sido
encontrada más que buscada. En ella se incluyen poemas leídos personalmente por
ese moderno juglar ambulante, que fueron grabados en su momento, junto con
textos y apuntes escritos en libretas y cuadernos, en hojas sueltas y diarios, que su
autor dispersó como una siembra cósmica hecha al descuido en los puertos de su
breve pero alucinado viaje por este incomprensible mundo.

***************************
De orígenes escoceses e irlandeses era hijo de un piloto militar de la marina estadounidense, desde niño su familia debió trasladarse a varias ciudades de Estados Unidos y vivir en diversas bases militares. Después de marcharse de su hogar a edad temprana, estudió cine en la UCLA (Los Ángeles), donde vivió en la playa, y se dedicó a su primera y más fuerte vocación: la poesía.

Jim Morrison tenía un alto coeficiente intelectual: 149. Este coeficiente se reflejaba en el tipo de libros que leía Jim: iban desde la colección completa de Nietzsche hasta autores como Huxley, Kerouac, Baudelaire y Rimbaud. Los profesores de la universidad charlaban tendidamente con Jim sobre libros de este tipo, y algunos en declaraciones a los autores de la biografía de Jim[1] definieron esas charlas como: "parecía como si él mismo hubiera escrito esos libros, la mayoría de los otros alumnos no llegaban a comprenderlos como él".

En 1965, tras graduarse en la universidad de California, tuvo un encuentro casual con Ray Manzarek, ex compañero de clase y ahora colega. Como un medio de difusión para su poesía, aceptó formar, junto con Manzarek en los teclados, Robby Krieger en la guitarra y John Densmore en la batería, el grupo californiano The Doors, cuyo nombre está inspirado en una cita de William Blake: «Si las puertas de la percepción permanecieran abiertas, todo aparecería ante el hombre tal cual es, infinito».

Después de dar muchos conciertos por locales de Los Ángeles, consiguieron un contrato para tocar en un pub conocido como "Whiskey a go go". Noche tras noche tocaban sus tema más populares, entre los que se encontraba "The End", tema compuesto por Morrison, el cual terminaba la canción cada noche con una estrofa distinta. Una noche, se presentó algo tarde y en un estado etílico; les dijo a sus compañeros que empezarían la función con "The End". Ya al final de la canción, y mientras sus amigos tocaban expectantes, Morrison entonó el edípico verso:

-Father? (¿Padre?)
-Yes, son? (Sí, hijo.)
-I want to kill you... (Quiero matarte.)
-Mother? (¿Madre?)
-Yes, son? (Si, hijo.)
-I want to ... fuck you!!!. (Quiero... ¡follarte!)
Para el dueño del local aquello fue demasiado y les echó del local, mientras, según se cuenta, todo el público gritaba de emoción. Paul Rothchild, productor y por aquel entonces dueño de la empresa discográfica Elektra Records, se encontraba allí aquella noche y siguió al grupo hasta la puerta de atrás, donde les mostró su admiración y les propuso grabar un disco cuanto antes.

En 1967 el grupo estrenó su primer álbum. El sencillo Light my Fire se mantuvo durante mucho tiempo a la cabeza de popularidad en la revista Billboard.

Cabe resaltar el dramático cambio que experimentó hasta convertirse en la estrella del grupo The Doors. Durante su infancia y adolescencia Morrison tuvo muchos problemas de personalidad, los cuales hicieron que fuera una persona muy insegura. Su mayor obstáculo para unirse al grupo fue que sufría miedo escénico. Sus primeros conciertos los hizo dándole la espalda al público. Esto le llevó a hacer uso de drogas antes de cada concierto. Fue tanto el impacto que tuvieron en él las drogas, que hicieron que se volviera un experto en el tema, en especial con el peyote, interesándose en el Chamanismo. Incluso realizó un tratado sobre éstas.

Su actitud provocadora en escena, perturbando el orden público, hizo que sus conciertos fueran prohibidos en varias ciudades de los Estados Unidos. En 1970, a raíz de una actuación en la que algunos asistentes, aunque no hubo pruebas gráficas fehacientes, afirman que enseñó su pene y simuló una masturbación (entre otras cosas), fue llevado a juicio, y en 1971 corría el riesgo de ser condenado a prisión, cuando decide abandonar la música y radicarse en París, donde se dedicaría por completo a su mayor inclinación: la poesía.


Actualmente su tumba, en el Cementerio Père-Lachaise, es la cuarta atracción turística más visitada de París.Es importante hacer notar que Morrison abandona la carrera musical en su mayor pico de popularidad, y cuando The Doors estaba convirtiéndose en el único grupo norteamericano que competía en éxito con las grandes bandas británicas como The Beatles o The Rolling Stones.

Con su nombre verdadero, James Douglas Morrison ya había publicado tres libros de poemas de elevado lirismo y singularidad: The Lords (Los Dioses), The New Creatures (Las Nuevas Criaturas), An american prayer (Un reverendo americano).

Estos libros tienen la complejidad de poder leerse como filosofía y, por momentos, como ensayos sociológicos o manifiestos conceptuales.

En 1971 Jim Morrison fue encontrado muerto en la bañera de su piso del Barrio de Marais en París, donde vivía junto a su pareja y amante, Pamela Courson. La autopsia oficial declaraba que murió por un paro cardiaco. Existen personas que ponen en duda la versión oficial de la muerte del músico, ya que las circunstancias fueron algo extrañas. Se dijo que el padre de Jim sacó el cuerpo de su hijo del cementerio para llevarlo a Estados Unidos, pero fuentes de Père Lachaise aseguran que nadie se puede llevar un cuerpo del cementerio sin que la administración del cementerio lo sepa.

......................................................
Todo lo humano
está abandonando
el rostro de ella.
Pronto ella desaparecerá
dentro de la calma
vegetal
de la ciénaga.
¡Quédate!
¡Mi Amor Salvaje

**********
Drogas sexo embriaguez batalla
retorno al mundo acuático
Vientre del mar
Madre del hombre
Monstruoso sonámbulo apacible bullente
mundo atómico
Anomia en la vida social.
Cómo podemos odiar o amar o juzgar
en el mundo marino bullente de átomos
Todo uno, uno Todo
Cómo podemos jugar o no jugar
Cómo podemos poner un pie ante nosotros
o revolucionar o escribir.

**********
Fría música eléctrica
Lastímame
Lacera mi mente
c/tu oscuro sueño.
Frío templo de acero
Frías mentes vivas
en la costa estrangulada.
Veteranos de guerras extranjeras
Somos los soldados
de las guerras del rock and roll.

**********
PODER
Puedo hacer que la tierra se detenga
en su curso, hice
las cosas más remotas, puedo cambiar
el curso de la naturaleza.
Puedo ubicarme en cualquier lugar del
espacio y el tiempo.
Puedo convocar a los muertos.
Puedo percibir sucesos de otros mundos,
en lo más profundo y oculto de mi mente,
y en la mente de los demás.
Yo puedo.
Yo soy.
**********
EL MIEDO
Eterna conciencia
en el Vacío
(hace que juicio y cárcel parezcan casi amigables)
un Beso en la Tormenta
(Hombre loco al volante
arma de fuego en el cuello
espacio muy poblado y que se arquea fríamente.)
Un granero
una cabaña con buhardilla
Tu propia cara
estacionaria
en la ventana espejada
con miedo al trágico
neón frío
de las sala de estar
Estoy congelando
animales hasta
morir
alas blancas de
conejos
gris terciopelo de ciervo
El Cañón
el auto, un artificio
en el ESPACIO
miserable
Repentinos movimientos
y tu pasado
para calentarte
en noches
Sin Espíritu
La Solitaria Autopista
Frío viajero “a dedo”
Temeroso de los Lobos
y de su propia
Sombra.

**********
LAMENTO POR LA MUERTE DE MI FALO
Lamento por mi falo
dolorido y crucificado
Intenté conocerte
adquiriendo sabiduría espiritual
tú puedes abrir las paredes de
misterio del
espectáculo de desnudamiento
Cómo lograr morir
en el espectáculo
matinal
Muerte de T.V.
que el niño
absorbe
manantial de muerte
misterio
que me hace
escribir
Lento tren
La muerte de mi falo
da vida
Guitarrista
Antiguo sátiro sabio
Canta tu oda
a mi falo
acaricia su lamento
endurece y guía
a todos nosotros
Células perdidas
Conocer el cáncer
Hablar al corazón
y ofrecer el gran regalo
palabras
poder
trance
Este amigo firme
y las bestias de su zoológico
chicas salvajes, velludas
cada color se relaciona
para crear el bote
que mece a la raza
cualquier infierno podría ser más
horrible que ahora
y real
“Apreté su muslo
y la muerte sonrió”
muerte, vieja amiga
la muerte y mi falo
son el mundo
Puedo perdonar
mis heridas
en nombre de
la sabiduría
la lujuria
el romance
Frase sobre frase
Las palabras curan
Las palabras me provocaron la herida
y me sanarán
Si lo crees
Todos se unen ahora en un lamento
por la muerte de mi falo
una lengua de conocimiento
en la noche emplumada
los muchachos enloquecen su cabeza
y sufren
sacrifico mi falo
en el altar
del silencio

**********
Discípulo
Herida
muerte
Magia
Prisión
Jardín
Refugio
Princesa
de la Tristeza
Ángel de la Soledad
danzantes alas
de la envidia
Llámame
Mañana
Huesos
Aterrizaje
Oro
Llegada

**********
Aeropuerto.
Mensajero bajo la forma de un soldado.
Lana verde. El estaba parado ahí,
fuera del avión.
Una nueva verdad, demasiado horrible para soportar.
No había registro de ello
en ninguno de los antiguos signos
o símbolos.
La gente se miraba entre sí,
en el espejo, los ojos
de sus niños.
¿Cómo ha llegado?
No había cómo escapar de
esto en ningún lugar.
Una verdad demasiado horrible para nombrar.
Sólo un desagradable quejido indefinido
podría enmarcar sus oscuros interiores.
Sólo unos pocos podrían mirar
su cara c/calma.
La mayoría de la gente cae instantáneamente
bajo su sordo terror amigable.
Miraron a los calmos
pero sólo vieron un verde
abrigo militar.
¡Arrepentíos!
Ninguna de las viejas Cosas funcionó.
**********
LOS CONECTORES
— ¿Qué es una conexión?
— Cuando 2 movimientos, considerados
infinitos y mutuamente
excluyentes, se encuentran en un
momento.
— ¿De tiempo?
— Sí.
— El tiempo no existe.
No hay tiempo.
— El tiempo es una plantación en línea recta.
***********
Por aquella gente que murió
por el Nirvana
por la creencia celestial
por ti, por mí
Estas líneas están escritas
para transmitir el mensaje
Para ignorar la advertencia
Para ir de juerga arriba, entre
las voces del suplicio
Para visitar los mares subterráneos
Cree
Cosas más horribles
que la guerra
Cosas fuera de los cuentos
Grandes bestias
que se extinguen.

**********
Historia del Rock
coincidente c/mi
adolescencia
Llegué a Los Ángeles a la
Escuela de Cine
Verano en Venice
Visiones de la Droga
Canciones de la Terraza
tempranas luchas y
humillaciones
Gracias a las chicas
que me alimentaron.

**********
Haciendo discos
Elvis tenía una sexualmente sabia
voz madura a los 19.
La mía aún guarda el
gemido nasal de los
menores chillidos y furias
de un adolescente reprimido
Un cantante interesante
a lo sumo: un grito
o un canturreo enfermo. Nada
entremedio.

**********
Un líder natural, un poeta,
un Chamán, c/el
alma de un payaso.
¿Qué estoy haciendo
en la arena
de la Plaza de Toros?
Todas las figuras públicas
son candidatas a líder
Espectadores en la Tumba
observadores de la revuelta
Miedo a los Ojos
Asesinato
Estar borracho es un buen disfraz.
Bebo para así poder hablar con los imbéciles.
Yo incluido.
***********
Un sapo en el camino
niños en la iglesia
tambores
Sol-Sol
yaciendo como la muerte
en el asiento trasero
Renacimiento.
Un burdel.
De Lord John y Lady Anne.
De Sangre roja y Sangre azul.
El pecho de la Reina.
¿Es la Princesa?
Sangre dorada, como yo, dijo él,
volviendo a doblar el billete con esmero,
la oreja de la Reina: un falo
desnudo embutido en su traste.
Ja Ja Ja Ja.
No eres más inocente
que un buitre engreído
Un cañón.
Los esclavos negros y los ingleses
mataron a los indios, y se mezclaron
c/los españoles, que no tardaron en ser
expulsados.
Sí, grandes batallas
Bum Bum.
**********
La hora del lobo
ha terminado. Los gallos
cantan. El mundo es creado
de nuevo, luchando en
la oscuridad.
El niño se rinde a la pesa-
Dilla, mientas el adulto
Teme a su miedo.
Debo abandonar esta isla,
Que lucha por nacer
de la negrura.
Teme a la buena profunda y oscura
Noche Americana.
Bendita sea la Noche.
La inundación ha disminuido
El pánico de la película y el
paseo con chófer.
Por los suburbios.
Gentes salvajes con extraños atuendos
al borde de la autopista.
Algunos hombres llevan
Túnicas o faldas cortas.
Las mujeres en sus porches
adoptan una clásica
pose de burla.
El chófer orienta el coche
y éste se conduce solo. Túneles
taconean sobre las cabezas.
Ama la profunda penumbra verde
de la Noche Americana.
***********
ESE AÑO...
Ese año tuvimos una gran visita de energía.
En aquellos días todo
era más simple y más confuso.
Una noche de verano, yendo
Al embarcadero, tropecé con
2 muchachas jóvenes. La
rubia se llamaba Libertad,
la morena, Empresa.
Conversamos, y ellas me
contaron esta historia.
***********
UN VELORIO
Un velorio
Sacude sueños de tu cabello
Mi niña hermosa, mi dulce
Elige el día, y el signo
de tu día,
lo 1° que veas.
Un árbol quemado, como un gigantesco
pájaro primitivo, una hoja,
seca y amarga, crepitantes historias
en sus ondas cálidas.
Los dioses de la acera lo harán por ti.
La selva del vecindario,
El vacío museo perdido, y
La mesa, y el monte preñado
con su Monumento, encima del puesto de revistas
donde se esconden los niños
Cuando termina la escuela.
***********
Y EL FRÍO AGITADO...
Y el frío agitado viento maloliente
y la huella de la mano de un niño sobre
el ventanal
y la escopeta amartillada apoyada
sobre el hombro
y ruego en la noche
esperando, en una casa a oscuras,
que llegue de la ciudad
la insana raza cruel
que venga atravesando el humo
y el combustible y cenizas para la leche
y la mirada maligna de soslayo en sus caras
ladrando c/triunfo
¿Quién los detendrá?
El árbol hueco, donde
los tres dormimos y soñamos
con el movimiento de
sombras y hierbas gigantes
Cansado susurro de hojas
Un viejo azuza a los bailarines
c/el oscurecimiento
de su viejo baile
veloces sombras se inclinan sobre la
carne de las selvas
para permitir respirar.
************
Pausadamente se agitan
Pausadamente se levantan
Los muertos son recién nacidos
que despiertan
c/miembros destrozados
y almas húmedas
Suavemente suspiran
en extasiado asombro fúnebre
¿Quién convocó a estos muertos a bailar?
¿Fue la mujer joven
aprendiendo a tocar la “Canción del
Fantasma” en su pequeño piano de cola?
¿Fueron los hijos de la soledad?
¿Fue el propio Dios-Espíritu,
tartamudeando, gritando,
conversando ciegamente?
— Yo os llamé para
ungir la tierra.
Os llamé para anunciar
la tristeza que cae como
piel quemada
Os llamé para desearos
que os vaya bien, para que os deleitéis en
vosotros mismos como un nuevo monstruo,
y ahora os llamo
para rezar.

***********
SUITE DEL DISTRITO DE ORANGE
Una vez conocí a alguien que era hermosa
Llevaba cintas de color naranja en el pelo
Era un permanente desliz
Pocas veces estaba presente
Pero la amé
Igualmente
Había lluvia en nuestra ventana,
La FM estaba destartalada
Pero ella sabía hablar, sí,
Aprendimos a hablar
Y un año
ha pasado
Un camino demasiado largo para buscarlo
Lo único que hicimos fue romperlo y arruinarlo
Teníamos todo
Lo que los amantes siempre han tenido
Lo derrochamos
Y no estoy triste
Estoy loco
Y estoy mal
Y dos años
han pasado
Su mundo era de un color naranja luminoso
Y el fuego brillaba
Y su amiga tuvo un bebé
Y vivía con nosotros
Sí, rompimos la ventana
Sí, llamamos a la puerta
Su teléfono no contestaba
Sí, pero ella estaba aún en casa
Ahora su padre ha muerto
Y su hermana es una estrella
Y su madre fuma diamantes
Y duerme afuera en el coche
Sí, pero ella recuerda a Chicago
Los músicos y las guitarras
Y la hierba junto al lago
Y la gente que se reía
Y hacía sufrir su pobre corazón
Ahora vivimos abajo en el valle
Trabajamos la granja
Subimos a las montañas
Y todo está bien
Y yo aún estoy aquí
Y tú aún estás allí
Y aún rondamos por ahí

***********
LA ANATOMÍA DEL ROCK
El 1er furor eléctrico se apoderó
de la gente
un dulce viernes.
Había sudor en el aire.
El canal emitió,
símbolo de poder.
El incienso reposaba misteriosamente.
¿Quién iba a decir entonces que esto
acabaría aquí?
Un autobús escolar se estrelló contra un tren.
Fue en la Encrucijada.
Mercurio se torció.
No podía salir de mi asiento.
La carretera estaba plagada
de acróbatas moribundos.
Socorro,
llegaremos tarde a clase.
La secreta agitación del rumor
cruzó el patio y
nos enganchó inconscientemente
Monte fiebre.
Una chica se desnudó sobre la
base del asta de la bandera.
En las salas de descanso todo se hallaba tranquilo
y en silencio
con la sal verde de las letrinas.
Necesitábamos mantas.
Revoloteaban cuerdas.
Sonrisas nos adulaban
y perseguían.
Se pidió abrir los armarios
y los secretos fueron descubiertos.
Ah dulce música.
Sonidos salvajes en la noche
Angelicales voces de sirena.
El aullido de grandes perros.
Coches que chillan en cambios de marcha
y gritos
en la salvaje carretera
Donde los neumáticos patinan y zafan
en peligrosas curvas.
Rincones favoritos.
Animadoras violadas en edificios
veraniegos.
Tomados de la mano
y bailando hacia el domingo.
Aquellas escasas dulces y desesperadas horas.
El tiempo buscó una mente
por los pasillos
Las manos seguían el ritmo.
El clima se alteró como una
danza visible.
Mujeres de la noche.
Maravillosos sacramentos de duda
Saltaron amenazadores en explosiones
de miedo y culpa
en el socavón del útero
bajo
El cinturón de la bestia
***********
LA ENCRUCIJADA
Al encontrarte junto al portal de tus padres
te diremos que hacer
Qué tienes que hacer
para sobrevivir
Abandona las podridas ciudades
de tu padre
Abandona los pozos envenenados
y las calles manchadas de sangre
Ingresa ahora al dulce bosque

*********
CAMINE A TRAVÉS...
Caminé a través de la sala de estar de la pantera
Y nuestro verano juntos terminó
demasiado pronto
Más fuerte que lejano
Estrangulado por la noche
Descansa en mi estallido de sol
Relájate en su secreta soledad
Este es el mar de duda
que se cuela a través de las arpas
sin marchitar
y sin encordar
Es el hermano, no el pasado,
quien convierte la luz del sol en vidrio
es el valle
soy yo
Testimonio de
un extraño testigo

**********
Ama los rincones asustados,
Excítate con la parra silvestre.
Tanto de ello bueno
y en tanta cantidad.
********************
Las botas del comandante están donde
las dejó.
Pseudo-plantación.
Impresos de época: combate
de boxeo en blanco y negro.
Un Baile de Negros
********************
El director de la escuela se toma la nariz.
“Hay una vaca muerta ahí dentro. Me pregunto
por qué no han enviado a nadie para
llevársela.”
Un buitre pasa flotando,
y otro. La blanca punta
de su pico rojo como garras
parece blanca, como carne.
Veloces tristes y lánguidas
sombras.
El gato bebe con lamidas
gatunas de una asquerosa
piscina de color turquesa.
(Locas cópulas afuera en la noche.)

*********
América, estoy enganchado a tu
frío y blanco pecho de neón, y chupo
como una serpiente a lo largo del amanecer,
estoy impulsado a volver a casa
tu hijo exiliado
en la tierra del Despertar
¿Qué sueños te poseyeron
para unirte en la mañana?
“He estado aturdido.”
Un punto, un escollo, tras
la puerta del cuarto de los niños,
separado del dormitorio principal:
“Son del comandante.”
La cama aparece como una blanca
barcaza fúnebre de mariposas
en un extremo de la habitación,
adornada c/redes y velas.
“Somos forajidos.”
“¿Qué iglesia es esa?”
“La iglesia de Dios.”
blanco pañuelo, blanca pandereta
— Caminando sobre el Agua —
“Al estilo tradicional, les
daremos un buen golpe político
en el trasero” — (risas)
“Convertir en víctimas.”

*********
LA FLORACIÓN
La floración
de personas semejantes a dioses
en el aire silencioso
le parecería
extraña
a un intruso
de cierto tamaño
pero esto es todo lo que nos ha quedado
para guiarnos
Ahora que Él se ha ido
*********
LA RAMERA SALVAJE RÍE
La ramera salvaje ríe
como una antigua solterona
Vieja, te vemos, vuelve
a la mente
Yazgo como afiebrado
Bailando tu silencio núbil
deseando ser poseído
historias no dichas
que los indios se atrevan a alzarse
Pisoteados, como pieles rojas
sagrado prepucio
El cáncer comenzó c/el cruel golpe
del cuchillo y la vara
dañada se ha erguido de nuevo
en el Este
como una estrella
incendiada
**********
LA APERTURA DEL BAÚL
— Momento de libertad interna
cuando la mente se abre y
el infinito universo se revela
y el alma es libre de vagar
buscando asombrada y confundida
aquí y allá maestros y amigos.
*********
Momento de Libertad
cuando el prisionero
parpadea al sol
como un topo
desde su agujero
el primer viaje de un niño
fuera de su casa
Ese momento de Libertad.
**********
¿Qué estás haciendo aquí?
¿Qué quieres?
¿Es música?
Podemos tocar música.
Pero quieres más.
Quieres algo y alguien nuevos.
¿Estoy en lo cierto?
Por supuesto que lo estoy.
Sé lo que quieres.
Quieres éxtasis.
Deseo y sueños.
Las cosas no son exactamente lo que parecen.
Te guío de esta manera, él te arrastra de esa manera.
No estoy cantando para una chica imaginaria.
Te estoy hablando a ti, mi propio yo.
Recreemos el mundo.
El palacio de la concepción está incendiándose.
Mira. Contempla cómo se quema.
Toma color junto a los carbones calientes.
Eres demasiado joven para ser vieja.
No necesitas que te lo digan.
Quieres ver las cosas como son.
Sabes exactamente lo que hago.
Todo.
**********
ESTAR SOLO
Estar solo
y observar el alba
Podría originar
una canción tonta
Sobre una muchacha
que conocí
Era la estrella
del show del lado perdido
Ella no era yo
Ella no era tú
Créeme
Sabía qué hacer
y decirle a un hombre que
estaba en las últimas:
“Eh, Hombre elegante
y guapo, habrá un cambio
en el clima”
Entonces, ¿qué se supone
que debo hacer?
Simplemente sentarme solo
y mascar mi zapato
Necesitaba un amor
No más que ella
y sin embargo no menos
y sin remordimientos
**********
Si me puedes volcar hasta el tope
en mi Teléfono
seré un pillo más sabio
pero más triste
Sólo haré esto
Sobre todo eso
Fui el ratón
que atrapó al gato
No me propongo
Darte ningún punto
de vista
Sólo quiero decirte:
estoy solo
***********
EL TIEMPO TRABAJA COMO EL ÁCIDO
El tiempo trabaja como el ácido
Ojos manchados
Ves volar el tiempo
El rostro cambia a medida que el corazón late
y respira
No somos constantes
Somos una flecha en vuelo
La suma de los ángulos de variación
El rostro de ella varió en el auto
ojos y pie y cabello se mantienen
iguales. Pero un centenar de muchachas
similares sustituyó la una a la otra.
***********
NOS DESPERTAMOS, CONVERSANDO...
Nos despertamos, conversando. Contando sueños
una explosión durante la noche.
Una nueva sirena. No de la policía, fuego,
ambulancia de Nueva York o película
noticiosa europea sobre un motín, sino la extraña
sirena que predice la guerra. Ella corrió
hacia la ventana. La cosa amarilla
se había alzado.
***********
CEMENTERIO DE AUTOS
Cementerio de autos
Los autos abandonados
El color de la pintura de los autos, nueva en la noche
bajo el neón
Los muertos residen en autos
— el viejo, mugriento,
guardián del cementerio
Niños, curiosos, arrojan piedras
**********
HAY ALGUIEN FRENTE A LA PUERTA
Hay alguien frente a la puerta.
Un violador se precipita adentro.
Sin dolor. Sin muerte.
Somos nosotros, una y otra vez
Estamos entrando.
Está bien, registren el lugar.
No encontrarán nada.
Viendo todas las perspectivas al mismo tiempo
Cuando todo se congela
y es como si se volviera
sobre sí mismo.
**********
LOS BLUES
Oh, ¿cómo fue posible que me hicieras esto a mí?
Dios, Testigo del gran
bailarín, tú eres un sátiro disfrazado
Así cruel e inútilmente
Tuerces mi vida
Descansaré aquí, robado, en el frío viento,
en el camino, hasta que la paz me cubra
de hielo,
y me santifique.
Grosero fantasma bastardo
¡Ah!, ¿quién viene ahora?

**********
SI NO ES PROBLEMA...
Si no es problema, ¿por qué mencionarlo?
Todo lo dicho significa eso:
es su opuesto y todo lo demás.
Estoy vivo, estoy muriendo.
**********
EL FIN DEL ARCO IRIS
El fin del arco iris
puso todas mis aullantes fantasías
dentro de una gigantesca
Caja-trampa
imagen de la propagación-de-la autoimagen
imagen de júbilo
Ungulación
límite del 1er árbol
imagen de Utopía
un matadero de fantasmas
inocente-culpable
El Mundo Humano
limitado por palabras
y polvo
dulce y suave y aterciopelado
polvo
confianza intermedia

**********
SI NO ES PROBLEMA...
Si no es problema, ¿por qué mencionarlo?
Todo lo dicho significa eso:
es su opuesto y todo lo demás.
Estoy vivo, estoy muriendo.
**********
EL FIN DEL ARCO IRIS
El fin del arco iris
puso todas mis aullantes fantasías
dentro de una gigantesca
Caja-trampa
imagen de la propagación-de-la autoimagen
imagen de júbilo
Ungulación
límite del 1er árbol
imagen de Utopía
un matadero de fantasmas
inocente-culpable
El Mundo Humano
limitado por palabras
y polvo
dulce y suave y aterciopelado
polvo
confianza intermedia
**********
CIELO O INFIERNO...
Cielo o infierno, el circo
de tus acciones
Jugar
(el azar es aquí dios)
en Carnaval
mitiga la culpa
El miedo profundo
La separada soledad
ábrete Sinagoga
sésamo ábrete
La Fiesta de nuevas conexiones
mente liberada
El amor no puede salvarte
de tu propio destino
El arte no puede suavizar
Las palabras no pueden domesticar
La Noche
**********
REFRIEGA LA MENTE...
Refriega la mente c/cepillos
de diamante. Límpiala hasta convertirla en Mandalas.
La memoria nos conserva malvados y calientes.
El templo del Tiempo. ¿Quién irá 1°?
Figuras vestidas con capas arrinconadas por muros.
Una cabeza se mueve lentamente como las agujas del
reloj.
Ya llego. Espérenme.

***********
PIENSAS QUE NO SE...
¡Piensas que no sé eso!
Tu poesía es tan obsesiva
Me gustan mis locos personajes fríos
El Hotel abandonado
Suciedad de flores en sus paredes
El laberinto de entrañas
se mueve lentamente con horrendo desperdicio
Los niños juegan aquí, esperan
y dominan aquí, cansadores para su
desfalleciente verano abovedado
y lánguidos junto a la proa
Esther se sienta, vestida
como una reina, puerto en
la tormenta, tocando campanas de incendio
en sus cajones, escribiendo con tiza
************
from which the future's made
HURACÁN Y ECLIPSE
Deseo que llegue una tormenta
y arrastre lejos
esta mierda. O que una bomba
queme la Ciudad y depure
el mar. Deseo que la limpia muerte
me llegue.
***********
EL FIN DEL SUEÑO
El fin del sueño
será cuando
importe
todas las cosas mienten
Buda me perdonará
Buda lo hará
**********
GRACIAS, SEÑOR
Gracias, Señor
Por la luz blanca y ciega
Una ciudad surge del mar
Yo tenía un lacerante dolor de cabeza
**********
En aquel año
Tuvimos una intensa visitación
de energía
SEÑALES
Cuando la oscura noche de la radio existía
y asumía el control, y nos mecíamos en su telaraña
consumidos por los ruidos parásitos, y acariciados con
miedo
fuimos descendidos interminablemente desde
un profundo sueño, despertados
al fin del día por guardianes preocupados
y conducidos a través de la selva bañada
en rocío hacia la rápida cima, con vista
al mar...

**********
Una vasta playa radiante y una fresca
luna enjoyada. Parejas desnudas
corren por su tranquila orilla y
nos reímos como tontos niños locos,
presumidos, en los cerebros de algodón
de la infancia.
La música y las voces nos rodean.
Elige. Ellos tararean
Las que son antiguas
Ha llegado de nuevo la hora
Elige ahora. Ellos tararean
Bajo la luna
Junto a un antiguo lago.
Entra de nuevo en el dulce bosque
Entra en el sueño caliente, ven c/nosotros

************
(Monte del Violín
de Música)
Noche de claro de luna
“Monte Village”
Loco en el bosque
entre los profundos árboles
Bajo la luna
Bajo las estrellas
Se tambalean y bailan
Los jóvenes
Conducidos hasta el Lago
por un Rey y una Reina
Oh, quiero estar allí
Quiero que estemos allí
Junto al lago
Bajo la luna
Fresca e hinchada
chorreando su licor
caliente
**********
Helado momento junto a un lago
Un Cuchillo ha sido robado
La muerte de la serpiente
Conozco el mar imposible
cuando ladran los perros
Soy un pájaro de la muerte
díscolo pájaro nocturno
**********
Ave de rapiña, Ave de rapiña
que vuelas alto, vuelas alto
En el cielo de verano
Ave de rapiña, Ave de rapiña
que vuelas alto, vuelas alto
Pasa de largo suavemente
Ave de rapiña, Ave de rapiña
que vuelas alto, vuelas alto
¿Voy a morir?
Ave de rapiña, Ave de rapiña
que vuelas alto, vuelas alto
Llévame en tu vuelo
Indios esparcidos por la Autopista
del amanecer que sangra
Espíritus que atestan la frágil mente
de cáscara de huevo del niño
Bajo la cascada, Bajo la cascada

*********
¿Por qué mi mente da vueltas a tu alrededor?
¿Por qué los planetas se preguntan
cómo sería ser tú?
Todas tus blandas promesas salvajes eran palabras
Pájaros, en vuelo interminable
Tu perro aún está perdido en el bosque helado
o iría corriendo hacia ti
¿Cómo va a correr hacia ti
embistiendo en la nieve c/su enfermedad de pura
sangre?
Aún está olfateando puertas y persiguiendo
A desconocidos en busca de tu olor
que recuerda muy bien
¿Hay una luna en tu ventana?
¿Se ríe la locura?
¿Puedes correr aún sin él
sobre el lecho de rocas de la playa?
Fotografía de Invierno
nuestro amor está en peligro
Fotografía de Invierno
nuestro amor está en peligro
En vela toda la noche, hablando fumando
Cuenta los muertos y espera la mañana
(¿Volverán los cálidos nombres y rostros?
¿Tiene fin el bosque de plata?)
*********
Y si toda la gente
pudiera exigir una inspección
de tal arrepentimiento
No tendríamos ninguna misericordia
olvido fiel
remordimiento
Así que te digo
te digo
te digo
Debemos desechar
Debemos tratar de hallar una nueva
respuesta en vez de
un camino

***********
Vivemos todos a la Noche Americana
Entonces te digo
El pañuelo de seda estaba
bordado en China o Japón
tras la Cortina de Hierro. Y
nadie puede cruzar la frontera
sin las debidas credenciales.
Es decir que todos somos
sensibles y ocasionalmente melancólicos
y si cada cómplice del delito
tuviera que incorporar promesas
a su programa el baile
podría acabar y todos nuestros amigos
caerían.
¿Quiénes son nuestros amigos?
¿Son hoscos y lentos? ¿Tienen
grandes deseos? ¿O son uno entre
la multitud caminando en la duda de
su imposible arrepentimiento?
Por cierto que las cosas suceden
y vuelven a ocurrir en continua promesa;
Todos hemos encontrado un rincón
segundo donde acumular riquezas
y hablar a nuestros colegas
a partir de la misma premisa de desastre.
Pero eso no bastará. No,
nunca será suficiente. Hay
continentes y orillas que
suplican nuestra comprensión.
Rara vez hemos sido tan lentos.
Rara vez hemos estado tan lejos.
Mi único deseo es ver
El lejano Arden de nuevo.
**********
La verdad está en su pecho
La excitación celular ha
Inspirado totalmente a nuestro
Mágico veterano. Y ahora en un
Viejo viaje. Estoy cansado de pensar:
Quiero las viejas formas para
reafirmar su frescor sexual.
Mi mente está... ya sabes.
Y esta mañana antes de terminar
el programa me gustaría hablarte
de Radio Texas y el Gran Ritmo.
Irrumpe en el perímetro de tu
Sonrisa sagrada sincera y dedicada
como un tranquilo sobreviviente
de la guerra psíquica. No era
general porque no era viejo.
No era soldado raso porque
no podía ser vendido.
Era sólo un hombre y su
dedicación llegaba al último
grado. Pobre soldado pretencioso,
vuelve a casa. La oscura noche
de Los Ángeles está empañando la Iglesia
a la que asistíamos y añoro
a mi chico. Imbécil de verde...
¿Qué hay del color verde? Cuando
miro la T.V. y veo
helicópteros que lanzan en círculos su
brutal y generosa sensación
sobre los campos y las cósmicas paredes
sólo puedo sonreír y preparar la comida
y pensar en el niño que
un día se adueñará de ti.
***********
En conclusión, querida, déjame
repetirte: tu hogar aún está
aquí, inviolado y seguro
y abro la vasta sonrisa de
mi recuerdo. Esto es para ti
en el aniversario de nuestra primera
noche. Sé que te encanta
que hable así. Espero
que nadie vea este mensaje
escrito en la tranquila solitaria
extraña y lánguida tarde de verano
C/todo mi amor
***********
Ella vende noticias en el mercado
Tiempo en el vestíbulo
La chicas de la fábrica
Arman cigarrillos
Aún no han inventado la música ambiental
Así que les leo
De EL LIBRO DE LOS DÍAS
una historia de horror de la edad gótica
un horrible amorío
De la peste
de Los Ángeles.
Tengo una visión de América
Desde el aire
a 28.000 pies y en vuelo rápido
Un manco en una laberíntica
playa de estacionamiento de Texas
Un árbol quemado como un gigantesco pájaro primitivo
en un solar vacío de Fresno
Kilómetros y kilómetros de pasillo de hoteles
y ascensores, llenos de ciudadanos.
Motel Dinero Asesinato Locura
Cambia el ánimo de la alegría a la tristeza
toca la canción del fantasma, nena.

miércoles, febrero 28, 2007

H.P,LOVECRAFT // BIOGRAFIA // CUENTO

EL EXTRAÑO

Infeliz es aquel a quien sus recuerdos infantiles sólo traen miedo y tristeza. Desgraciado aquel que vuelve la mirada hacia horas solitarias en bastos y lúgubres recintos de cortinados marrones y alucinantes hileras de antiguos volúmenes, o hacia pavorosas vigilias a la sombra de árboles descomunales y grotescos, cargados de enredaderas, que agitan silenciosamente en las alturas sus ramas retorcidas. Tal es lo que los dioses me destinaron... a mí, el aturdido, el frustrado, el estéril, el arruinado; sin embargo, me siento extrañamente satisfecho y me aferro con desesperación a esos recuerdos marchitos cada vez que mi mente amenaza con ir más allá, hacia el otro.

No sé dónde nací, salvo que el castillo era infinitamente horrible, lleno de pasadizos oscuros y con altos cielos rasos donde la mirada sólo hallaba telarañas y sombras. Las piedras de los agrietados corredores estaban siempre odiosamente húmedas y por doquier se percibía un olor maldito, como de pilas de cadáveres de generaciones muertas. Jamás había luz, por lo que solía encender velas y quedarme mirándolas fijamente en busca de alivio; tampoco afuera brillaba el sol, ya que esas terribles arboledas se elevaban por encima de la torre más alta. Una sola, una torre negra, sobrepasaba el ramaje y salía al cielo abierto y desconocido, pero estaba casi en ruinas y sólo se podía ascender a ella por un escarpado muro poco menos que imposible de escalar.
Debo haber vivido años en ese lugar, pero no puedo medir el tiempo. Seres vivos debieron haber atendido a mis necesidades; sin embargo, no puedo rememorar a persona alguna excepto yo mismo, ni ninguna cosa viviente salvo ratas, murciélagos y arañas, silenciosos todos. Supongo que, quienquiera que me haya cuidado, debió haber sido asombrosamente viejo, puesto que mi primera representación mental de una persona viva fue la de algo semejante a mí, pero retorcido, marchito y deteriorado como el castillo. Para mí no tenían nada de grotescos los huesos y los esqueletos esparcidos por las criptas de piedra cavadas en las profundidades de los cimientos. En mi fantasía asociaba estas cosas con los hechos cotidianos y los hallaba más reales que las figuras en colores de seres vivos que veía en muchos libros mohosos. En esos libros aprendí todo lo que sé. Maestro alguno me urgió o me guió, y no recuerdo haber escuchado en todos esos años voces humanas..., ni siquiera la mía; ya que, si bien había leído acerca de la palabra hablada nunca se me ocurrió hablar en voz alta. Mi aspecto era asimismo una cuestión ajena a mi mente, ya que no había espejos en el castillo y me limitaba, por instinto, a verme como un semejante de las figuras juveniles que veía dibujadas o pintadas en los libros. Tenía conciencia de la juventud a causa de lo poco que recordaba.

Afuera, tendido en el pútrido foso, bajo los árboles tenebrosos y mudos, solía pasarme horas enteras soñando lo que había leído en los libros; añoraba verme entre gentes alegres, en el mundo soleado allende de la floresta interminable. Una vez traté de escapar del bosque, pero a medida que me alejaba del castillo las sombras se hacían más densas y el aire más impregnado de crecientes temores, de modo que eché a correr frenéticamente por el camino andado, no fuera a extraviarme en un laberinto de lúgubre silencio.

Y así, a través de crepúsculos sin fin, soñaba y esperaba, aún cuando no supiera qué. Hasta que en mi negra soledad, el deseo de luz se hizo tan frenético que ya no pude permanecer inactivo y mis manos suplicantes se elevaron hacia esa única torre en ruinas que por encima de la arboleda se hundía en el cielo exterior e ignoto. Y por fin resolví escalar la torre, aunque me cayera; ya que mejor era vislumbrar un instante el cielo y perecer, que vivir sin haber contemplado jamás el día.

A la húmeda luz crepuscular subí los vetustos peldaños de piedra hasta llegar al nivel donde se interrumpían, y de allí en adelante, trepando por pequeñas entrantes donde apenas cabía un pie, seguí mi peligrosa ascensión. Horrendo y pavoroso era aquel cilindro rocoso, inerte y sin peldaños; negro, ruinoso y solitario, siniestro con su mudo aleteo de espantados murciélagos. Pero más horrenda aún era la lentitud de mi avance, ya que por más que trepase, las tinieblas que me envolvían no se disipaban y un frío nuevo, como de moho venerable y embrujado, me invadió. Tiritando de frío me preguntaba por qué no llegaba a la claridad, y, de haberme atrevido, habría mirado hacia abajo. Se me antojó que la noche había caído de pronto sobre mí y en vano tanteé con la mano libre en busca del antepecho de alguna ventana por la cual espiar hacia afuera y arriba y calcular a qué altura me encontraba.

De pronto, al cabo de una interminable y espantosa ascensión a ciegas por aquel precipicio cóncavo y desesperado, sentí que la cabeza tocaba algo sólido; supe entonces que debía haber ganado la terraza o, cuando menos, alguna clase de piso. Alcé la mano libre y, en la oscuridad, palpé un obstáculo, descubriendo que era de piedra e inamovible. Luego vino un mortal rodeo a la torre, aferrándome de cualquier soporte que su viscosa pared pudiera ofrecer; hasta que finalmente mi mano, tanteando siempre, halló un punto donde la valla cedía y reanudé la marcha hacia arriba, empujando la losa o puerta con la cabeza, ya que utilizaba ambas manos en mi cauteloso avance. Arriba no apareció luz alguna y, a medida que mis manos iban más y más alto, supe que por el momento mi ascensión había terminado, ya que la puerta daba a una abertura que conducía a una superficie plana de piedra, de mayor circunferencia que la torre inferior, sin duda el piso de alguna elevada y espaciosa cámara de observación. Me deslicé sigilosamente por el recinto tratando que la pesada losa no volviera a su lugar, pero fracasé en mi intento. Mientras yacía exhausto sobre el piso de piedra, oí el alucinante eco de su caída, pero con todo tuve la esperanza de volver a levantarla cuando fuese necesario.

Creyéndome ya a una altura prodigiosa, muy por encima de las odiadas ramas del bosque, me incorporé fatigosamente y tanteé la pared en busca de alguna ventana que me permitiese mirar por vez primera el cielo y esa luna y esas estrellas sobre las que había leído. Pero ambas manos me decepcionaron, ya que todo cuanto hallé fueron amplias estanterías de mármol cubiertas de aborrecibles cajas oblongas de inquietante dimensión. Más reflexionaba y más me preguntaba qué extraños secretos podía albergar aquel alto recinto construido a tan inmensa distancia del castillo subyacente. De pronto mis manos tropezaron inesperadamente con el marco de una puerta, del cual colgaba una plancha de piedra de superficie rugosa a causa de las extrañas incisiones que la cubrían. La puerta estaba cerrada, pero haciendo un supremo esfuerzo superé todos los obstáculos y la abrí hacia adentro. Hecho esto, me invadió el éxtasis más puro jamás conocido; a través de una ornamentada verja de hierro, y en el extremo de una corta escalinata de piedra que ascendía desde la puerta recién descubierta, brillando plácidamente en todo su esplendor estaba la luna llena, a la que nunca había visto antes, salvo en sueños y en vagas visiones que no me atrevía a llamar recuerdos.

Seguro ahora de que había alcanzado la cima del castillo, subí rápidamente los pocos peldaños que me separaban de la verja; pero en eso una nube tapó la luna haciéndome tropezar, y en la oscuridad tuve que avanzar con mayor lentitud. Estaba todavía muy oscuro cuando llegué a la verja, que hallé abierta tras un cuidadoso examen pero que no quise trasponer por temor a precipitarme desde la increíble altura que había alcanzado. Luego volvió a salir la luna.
De todos los impactos imaginables, ninguno tan demoníaco como el de lo insondable y grotescamente inconcebible. Nada de lo soportado antes podía compararse al terror de lo que ahora estaba viendo; de las extraordinarias maravillas que el espectáculo implicaba. El panorama en sí era tan simple como asombroso, ya que consistía meramente en esto: en lugar de una impresionante perspectiva de copas de árboles vistas desde una altura imponente, se extendía a mi alrededor, al mismo nivel de la verja, nada menos que la tierra firme, separada en compartimentos diversos por medio de lajas de mármol y columnas, y sombreada por una antigua iglesia de piedra cuyo devastado capitel brillaba fantasmagóricamente a la luz de la luna.
Medio inconsciente, abrí la verja y avancé bamboleándome por la senda de grava blanca que se extendía en dos direcciones. Por aturdida y caótica que estuviera mi mente, persistía en ella ese frenético anhelo de luz; ni siquiera el pasmoso descubrimiento de momentos antes podía detenerme. No sabía, ni me importaba, si mi experiencia era locura, enajenación o magia, pero estaba resuelto a ir en pos de luminosidad y alegría a toda costa. No sabía quién o qué era yo, ni cuáles podían ser mi ámbito y mis circunstancias; sin embargo, a medida que proseguía mi tambaleante marcha, se insinuaba en mí una especie de tímido recuerdo latente que hacía mi avance no del todo fortuito, sin rumbo fijo por campo abierto; unas veces sin perder de vista el camino, otras abandonándolo para internarme, lleno de curiosidad, por praderas en las que sólo alguna ruina ocasional revelaba la presencia, en tiempos remotos, de una senda olvidada. En un momento dado tuve que cruzar a nado un rápido río cuyos restos de mampostería agrietada y mohosa hablaban de un puente mucho tiempo atrás desaparecido.

Habían transcurrido más de dos horas cuando llegué a lo que aparentemente era mi meta: un venerable castillo cubierto de hiedras, enclavado en un gran parque de espesa arboleda, de alucinante familiaridad para mí, y sin embargo lleno de intrigantes novedades. Vi que el foso había sido rellenado y que varias de las torres que yo bien conocía estaban demolidas, al mismo tiempo que se erguían nuevas alas que confundían al espectador. Pero lo que observé con el máximo interés y deleite fueron las ventanas abiertas, inundadas de esplendorosa claridad y que enviaban al exterior ecos de la más alegre de las francachelas. Adelantándome hacia una de ellas, miré al interior y vi un grupo de personas extrañamente vestidas, que departían entre sí con gran jarana. Como jamás había oído la voz humana, apenas sí podía adivinar vagamente lo que decían. Algunas caras tenían expresiones que despertaban en mí remotísimos recuerdos; otras me eran absolutamente ajenas.

Salté por la ventana y me introduje en la habitación, brillantemente iluminada, a la vez que mi mente saltaba del único instante de esperanza al más negro de los desalientos. La pesadilla no tardó en venir, ya que, no bien entré, se produjo una de las más aterradoras reacciones que hubiera podido concebir. No había terminado de cruzar el umbral cuando cundió entre todos los presentes un inesperado y súbito pavor, de horrible intensidad, que distorsionaba los rostros y arrancaba de todas las gargantas los chillidos más espantosos. El desbande fue general, y en medio del griterío y del pánico varios sufrieron desmayos, siendo arrastrados por los que huían enloquecidos. Muchos se taparon los ojos con las manos y corrían a ciegas llevándose todo por delante, derribando los muebles y dándose contra las paredes en su desesperado intento de ganar alguna de las numerosas puertas.

Solo y aturdido en el brillante recinto, escuchando los ecos cada vez más apagados de aquellos espeluznantes gritos, comencé a temblar pensando qué podía ser aquello que me acechaba sin que yo lo viera. A primera vista el lugar parecía vacío, pero cuando me dirigí a una de las alcobas creí detectar una presencia... un amago de movimiento del otro lado del arco dorado que conducía a otra habitación, similar a la primera. A medida que me aproximaba a la arcada comencé a percibir la presencia con más nitidez; y luego, con el primero y último sonido que jamás emití -un aullido horrendo que me repugnó casi tanto como su morbosa causa-, contemplé en toda su horrible intensidad el inconcebible, indescriptible, inenarrable monstruo que, por obra de su mera aparición, había convertido una alegre reunión en una horda de delirantes fugitivos.

No puedo siquiera decir aproximadamente a qué se parecía, pues era un compuesto de todo lo que es impuro, pavoroso, indeseado, anormal y detestable. Era una fantasmagórica sombra de podredumbre, decrepitud y desolación; la pútrida y viscosa imagen de lo dañino; la atroz desnudez de algo que la tierra misericordiosa debería ocultar por siempre jamás. Dios sabe que no era de este mundo -o al menos había dejado de serlo-, y, sin embargo, con enorme horror de mi parte, pude ver en sus rasgos carcomidos, con huesos que se entreveían, una repulsiva y lejana reminiscencia de formas humanas; y en sus enmohecidas y destrozadas ropas, una indecible cualidad que me estremecía más aún.

Estaba casi paralizado, poro no tanto como para no hacer un débil esfuerzo hacia la salvación: un tropezón hacia atrás que no pudo romper el hechizo en que me tenía apresado el monstruo sin voz y sin nombre. Mis ojos, embrujados por aquellos asqueantes ojos vítreos que los miraba fijamente, se negaban a cerrarse, si bien el terrible objeto, tras el primer impacto, se veía ahora más confuso. Traté de levantar la mano y disipar la visión, pero estaba tan anonadado que el brazo no respondió por entero a mi voluntad. Sin embargo, el intento fue suficiente como para alterar mi equilibrio y, bamboleándome, di unos pasos hacia adelante para no caer. Al hacerlo adquirí de pronto la angustiosa noción de la proximidad de la cosa, cuya inmunda respiración tenía casi la impresión de oír. Poco menos que enloquecido, pude no obstante adelantar una mano para detener a la fétida imagen, que se acercaba más y más, cuando de pronto mis dedos tocaron la extremidad putrefacta que el monstruo extendía por debajo del arco dorado.

No chillé, pero todos los satánicos vampiros que cabalgan en el viento de la noche lo hicieron por mí, a la vez que dejaron caer en mi mente una avalancha de anonadantes recuerdos.

Supe en ese mismo instante todo lo ocurrido; recordé hasta más allá del terrorífico castillo y sus árboles; reconocí el edificio en el cual me hallaba; reconocí, lo más terrible, la impía abominación que se erguía ante mí, mirándome de soslayo mientras apartaba de los suyos mis dedos manchados.

Pero en el cosmos existe el bálsamo además de la amargura, y ese bálsamo es el olvido. En el supremo horror de ese instante olvidé lo que me había espantado y el estallido del recuerdo se desvaneció en un caos de reiteradas imágenes. Como entre sueños, salí de aquel edificio fantasmal y execrado y eché a correr rauda y silenciosamente a la luz de la luna. Cuando retorné al mausoleo de mármol y descendí los peldaños, encontré que no podía mover la trampa de piedra; pero no lo lamenté, ya que había llegado a odiar el viejo castillo y sus árboles. Ahora cabalgo junto a los fantasmas, burlones y cordiales, al viento de la noche, y durante el día juego entre las catacumbas de Nefre-Ka, en el recóndito y desconocido valle de Hadoth, a orillas del Nilo. Sé que la luz no es para mí, salvo la luz de la luna sobre las tumbas de roca de Neb, como tampoco es para mí la alegría, salvo las innominadas fiestas de Nitokris bajo la Gran Pirámide; y, sin embargo, en mi nueva y salvaje libertad agradezco casi la amargura de la alienación.

Pues aunque el olvido me ha dado la calma, no por eso ignoro que soy un extranjero; un extraño a este siglo y a todos los que aún son hombres. Esto es lo que supe desde que extendí mis dedos hacia esa cosa abominable surgida en aquel gran marco dorado; desde que extendí mis dedos y toqué la fría e inexorable superficie de pulido espejo.

*****

H. P. Lovecraft nació en el hogar familiar situado en el Nº 194 (hoy 454) de Angell Street, en Providence, capital del Estado de Rhode Island, el más pequeño de los Estados Unidos de América y uno de los seis que componen la Región de Nueva Inglaterra.

Howard Phillips Lovecraft era el hijo único de Winfield Scott Lovecraft (1853-1898) - representante de ventas de la Gorham Silver Company, dedicada al comercio de la plata - y de Sarah Susan Phillips Lovecraft (1857-1921), la segunda de cuatro hijos de Whipple Van Buren Phillips y Rhoby Alzada Place.

Lovecraft procedía de unos ancestros distinguidos: en cuanto a su línea materna, los Phillips, se podría rastrear su linaje casi hasta el "Mayflower", ya que los antepasados de su madre se podrían rastrear hasta la llegada de George Phillips a Massachusetts en 1630. Cuando Lovecraft visitó algunas de las tierras de sus antepasados al este del estado de Rhode Island, el nombre de Phillips era recordado con cariño y respeto (ver "Selected Letters" 2,81f.); su línea paterna era de origen británico y Lovecraft se podría rastrear hasta el apellido de Lovecraft o Lovecroft hasta el siglo XV.

A Howard, el pequeño Lovecraft, le gustaba frecuentar parajes extraños y apartados para poder dar rienda suelta a su desbordante imaginación. En esos sitios (cuevas, arboledas alejadas, etc.) él recreaba situaciones históricas o se ensimismaba en la observación de pequeños detalles, que para el resto de las personas pasaban totalmente inadvertidos, pero que a Lovecraft le fascinaban, como detenerse a escuchar a las hadas del bosque, o imaginar lo que podría existir en el espacio exterior. Quizás una de las razones por las que le gustaba tanto evadirse era por la estricta atadura a la que lo sometía su madre, diciéndole que él no debía jugar con niños de menor categoría, o insistiendo en que era feo y que nunca llegaría a triunfar.

Cuando Lovecraft tenía tres años, su padre sufrió una crisis nerviosa en la habitación de un hotel de Chicago, donde estaba alojado por motivos de trabajo, y le ingresaron en el Butler Hospital, Centro Psiquiátrico de Providence y fue incapacitado legalmente debido a una serie de trastornos de índole neurológica. A partir de ese momento y durante los siguientes cinco años, estuvo ingresado en varias ocasiones en este Hospital, donde murió el 19 de Julio de 1898 con el diagnóstico de paresia general, una fase terminal de la neurosíflis. Aunque algunos biógrafos afirman que al niño Lovecraft le informaron de que su padre estaba paralizado y en estado comatoso durante ese período, todas las evidencias parecen demostrar que no fue así.

Con la muerte del padre de Lovecraft, la educación del niño recayó sobre su madre, sus dos tías y en especial en su abuelo materno, un importante empresario llamado Whipple Van Buren Phillips. Muchos críticos consideran a la madre de Lovecraft la causante de todos los comportamientos peculiares y un tanto extravagantes que Lovecraft mostró durante su existencia. Parece ser que después de la muerte de Winfield (su marido), Sarah descargó todas las frustraciones de una burguesa venida a menos sobre su único hijo, sobreprotegiéndolo hasta límites demenciales y tratándole como si fuera su único bien en la tierra, favoreciendo así el desarrollo de unas determinadas características de personalidad, comunes en estos casos, que condicionarían su patrón conductual mientras vivió; entre otros aspectos destacados, prefiriendo las relaciones humanas con su pequeño entorno que le ofrecía una mayor seguridad antes que con un entorno social más amplio y deconocido que no controlaba debido a ese déficit en habilidades sociales óptimas por falta de aprendizajes adecuados en su infancia y adolescencia.

A diferencia de los mínimos efectos producidos en el niño Lovecraft por la muerte de su padre, en 1921 tuvo lugar la muerte de su madre, que supuso una fuerte conmoción. Ocurrió después de una larga enfermedad, que algunos biógrafos suelen relacionar con la sífilis de su padre, aunque en cualquier caso la realidad es que la causa inmediata de la muerte fue un posoperatorio deficiente después de una intervención quirúrgica de vesícula biliar.

Lovecraft fue un niño prodigio: recitaba poesía a los dos años, leía a los tres y empezó a escribir a los seis o siete años de edad. Uno de los géneros que más le apasionó en su infancia fue el de las novelas policíacas, llevándolo incluso a formar la "Agencia de detectives de Providence" a la edad de trece años. A los quince creó su primera obra, La bestia en la cueva, imitación de los cuentos de horror góticos. A los dieciséis escribía una columna de astronomía para el "Providence Tribune".

Una de las aficiones favoritas de Lovecraft era la lectura, y la inmensa biblioteca de su abuelo materno tuvo un papel decisivo al respecto. En ella descubrió (con un ejemplar de La Ilíada para niños entre las manos) el paganismo grecolatino y Las mil y una noches, a una edad muy temprana, aunque posteriormente (a los cinco años) se declaró ateo, convicción que mantuvo hasta su muerte. Esto ayudó a que su imaginación se desarrollase rápidamente en comparación con el resto de los chicos de su edad, produciéndole una falta de adaptación con estos. Cuando ellos querían jugar con espadas o a juegos fundamentalmente físicos, él prefería llevar a cabo entretenimientos más pausados e imaginativos, como representaciones históricas.

Aunque su mentalidad respondía a un racionalismo empirista, a Lovecraft le atraía la literatura imaginativa, seguramente influido por su escepticismo; encerrado en el pesimismo de la soledad y considerando que «el pensamiento humano es el espectáculo más divertido y más desalentador de la Tierra».

Debido a su falta de perseverancia y de salud, no asistió al colegio hasta los ocho años y tuvo que dejarlo después de un año. Durante su absentismo escolar, leía con voracidad. Adquirió conocimientos de química y astronomía, llegando incluso a escribir en algunas revistas científicas. Publicó varias revistas de circulación limitada, comenzando en 1899 con La Gaceta Científica. Cuatro años después, regresó a la escuela pública. Cursó dos años y medio en la Educación Secundaria, hasta que abandonó los estudios definitivamente.

La muerte de su madre y la pérdida de la riqueza familiar en 1921, le llevaron a abandonar la idea de llevar una vida dedicada a la escritura, obligándolo a trabajar en pequeños encargos, que en la mayoría de las situaciones consistirían en retocar escritos de otros autores, menos dotados para la escritura que él. Gracias a este tipo de trabajos conoció a muchos de los que después formarían el famoso "Círculo de Lovecraft", entre ellos Robert E. Howard, Clark Ashton Smith, Robert Bloch, Frank Belknap Long, August Derleth y otros más. Para estos escritores y "amigos", Lovecraft presentaba una gran diferencia entre su personalidad a través de cartas, frente a su forma de ser en persona. Lo definían como entusiasta y generoso, creativo y prodigio de inteligencia... pero también con una faceta racista que no abandonó hasta los últimos meses de su vida.

En 1924 se casa con Sonia Haft Greene, empleada en la United Amateur Press Association y siete años mayor que él, separándose de ella dos años después. Los motivos que Lovecraft argumenta para justificar la separación, son las grandes divergencias entre ambos y los problemas económicos... aunque también existen rumores -desmentidos por Sonia- sobre su horror a las relaciones sexuales. Tras la estancia en Brooklyn de dos años, Lovecraft retorna a Providence, donde vivirá con sus tías. Ya en Providence, se ve superado por la sensación de fracaso que lo rodea, abandonándose a la soledad y la frustración. En esta época disfruta de paseos nocturnos, que repercuten en su hundimiento personal, y crean una esfera invisible de miedos que nunca le permitirán recuperarse.

"Yo Soy Providence"En sus últimos años, su naturaleza enfermiza fue minando su salud. Su anormal sensibilidad a cualquier temperatura inferior a los 20º se agudizó hasta el punto de que se sentía realmente enfermo a tales temperaturas. Durante el último año de su vida, sus cartas estaban llenas de alusiones a sus malestares y dolencias. A finales de febrero de 1937, cuando contaba con cuarenta y seis años, ingresó en el hospital Jane Brown Memorial, de Providence. Allí murió a primeras horas de la mañana del 15 de marzo de 1937, de cáncer intestinal complicado con la denominada enfermedad de Bright. Aunque actualmente este término no suele utilizarse se refiere a una serie de enfermedades inflamatorias de los riñones. Es decir, parece ser que Lovecraft tuvo una complicación de su enfermedad tumoral intestinal con una grave insuficiencia renal que provocó su fallecimiento. El diagnóstico de su enfermedad tuvo lugar apenas un mes antes de su muerte.

Fue enterrado tres días después en el panteón de su abuelo Phillips en el cementerio de Swan Point; aunque su nombre está inscrito en la columna central, ninguna lápida señala su tumba. Muchos años después de su muerte, en la lápida que le erigió un grupo de aficionados puede leerse una línea tomada de una de sus miles de cartas que escribía a sus corresponsales: "Yo soy Providence".

Seguidores

UNOS SITIOS PARA PERDERSE UN RATO

¿QUIERES SALIR AQUI? , ENLAZATE